Guía definitiva: Cómo elegir las monturas ideales según la forma de tu cara

Elegir unos espejuelos no se trata solamente de escoger una montura que nos guste. Los lentes y la montura deben adaptarse a nuestra visión, nuestras actividades diarias y nuestra comodidad.

Primero: ¿Qué tipo de lente necesitas?

No todos los lentes tienen la misma función.

  • Lentes monofocales: tienen una sola graduación y pueden utilizarse para ver de lejos, de cerca o para una distancia específica, como el trabajo frente a una computadora.

    Lentes progresivos: permiten ver de lejos, a distancia intermedia y de cerca en un mismo lente, sin la línea visible de los bifocales. Son una opción frecuente para personas que necesitan diferentes distancias de visión.

  • Lentes fotocromáticos: se adaptan a la luz exterior y pueden ser una alternativa práctica para quienes pasan de ambientes interiores a exteriores.

    Lentes con antirreflejo: ayudan a disminuir los reflejos sobre la superficie del lente y pueden resultar especialmente útiles en determinadas actividades y ambientes con iluminación intensa.

Llevar gafas se ha convertido en un elemento clave de estilo y personalidad, además de ser una necesidad visual para muchos. Sin embargo, dar con el marco perfecto no siempre es fácil. La clave para encontrar una montura favorecedora está en lograr un contraste armónico con las facciones del rostro.

1. Identifica el contorno de tu rostro El primer paso es despejar tu cara recogiendo el cabello hacia atrás. Observa la línea de tu mandíbula, pómulos y frente para determinar qué forma predomina en tu contorno.

2. Evalúa tus facciones: ¿Ángulos o curvas? Más allá de la categoría general, observa los rasgos específicos: si tienes proporciones más marcadas y angulosas o si prevalecen las líneas suaves y redondeadas.

3. Busca el contraste de formas La regla de oro es elegir una montura que complemente tus rasgos:

  • Líneas suaves o redondeadas: Se benefician de marcos estructurados, rectos o rectangulares.

  • Facciones angulosas: Se suavizan con monturas curvas u ovaladas.

4. Encuentra el marco adecuado para cada tipo de rostro

  • Rostro Ovalado: Al tener proporciones equilibradas, es la forma más versátil. Prácticamente cualquier estilo de montura le sienta bien, por lo que puedes elegir libremente según tu gusto personal.

  • Rostro Redondo: Las mejillas suelen ser la parte más ancha. Para estilizar la cara, las monturas cuadradas o rectangulares son la mejor opción. Evita los marcos completamente redondos.

  • Rostro Estilo Corazón: Se caracteriza por una frente más ancha y una barbilla fina. Las monturas que se ensanchan en la parte inferior o que son ligeramente más anchas que la frente ayudan a equilibrar la mirada.

  • Rostro Triangular: Destaca por una mandíbula amplia y una frente más estrecha. Para compensar la parte inferior, funcionan muy bien las monturas con detalles o mayor grosor en la parte superior.

  • Rostro Rectangular o Alargado: Presenta una estructura alta con la mandíbula marcada. Los marcos grandes, redondos u ovalados aportan equilibrio visual y resaltan la zona de los pómulos.

5. Respeta la escala y el tamaño La montura debe ir proporcionada al tamaño de la cara: ni tan pequeña que apriete, ni tan grande que desproporcione. Además, el borde superior del marco debe quedar justo por debajo de las cejas para no ocultar la expresión facial.

6. Elige el tono según tu colorimetría El color de la montura debe complementar tu tono de piel, cabello y ojos:

  • Tonos cálidos: Se ven favorecidos por acabados dorados, amarillos o marrones.

  • Tonos fríos: Destacan mejor con tonos joya como esmeralda, rubí o acabados plateados.

  • Tonos neutros: Funcionan bien con casi cualquier gama cromática.

Elegir gafas no consiste en seguir tendencias pasajeras, sino en optar por un diseño cómodo con el que te sientas con confianza y proyectes tu verdadero estilo.